Podríamos llenar esta página de logos y de cifras inventadas. Casi todo el mundo lo hace y funciona bastante bien. Pero si empezamos mintiendo aquí, no tendría mucho sentido lo que decimos en el resto de la web.
Así que esto es lo que hay: un rediseño conceptual — un caso realista, hecho por nosotros, sobre un negocio ficticio — para que veas el criterio con el que trabajamos. Cuando tengamos clientes reales, ocuparán este sitio y lo diremos con su nombre y su permiso.
Rediseño conceptual · Clínica dental
La misma clínica. Dos formas muy distintas de encontrarla.
Nada cambió en el negocio: los mismos profesionales, los mismos precios, el mismo trato. Solo cambió lo que ve alguien que aún no los conoce.
Antes
Después
Qué cambia y por qué
Cada decisión tiene un motivo detrás.
Menos cosas, más claras
La versión antigua enseñaba veinte bloques a la vez. Cuando todo grita, no se oye nada: el visitante no sabe dónde mirar y se va.
Una sola acción principal
Antes había ocho botones compitiendo. Ahora hay uno que destaca —pedir cita— y el resto acompaña sin estorbar.
El teléfono, a la vista
En un negocio de salud, la mitad de la gente quiere llamar. Si hay que buscar el número, se pierde la llamada.
Fotos de verdad, grandes
Ver la consulta real transmite más confianza que tres fotos pequeñas de banco de imágenes con marco y sombra.
Pensado para el móvil
La versión antigua se diseñó para pantallas de ordenador de hace quince años. Hoy la mayoría entra desde el teléfono.
Espacio para respirar
El espacio en blanco no está vacío: es lo que hace que lo importante se vea. Es lo que más diferencia una web cara de una barata.
Importante
Esto es un ejemplo, no un cliente.
La clínica de arriba no existe. Es un caso construido por nosotros para enseñar criterio de diseño, no para aparentar experiencia que todavía no tenemos.
¿Quieres ver cómo se vería el tuyo?
Empezamos analizando tu web actual. Con eso sobre la mesa te decimos qué haríamos, por qué, y cuánto costaría.